Disculpen que deje las reproducciones de llamadas para otro momento -y para tantos momentos que las tendré que dejar si pretendo reproducirlas todas- pero es que antes de nada me gustaría ponerlos en situación. Y sí señores y señoras, cuento con toda la documentación necesaria para hablar con propiedad privada.
Les resumo: yo estaba en unas listas y yo estaba de primero. Había una persona quinta y esa persona quinta se puso a trabajar. Esas listas las habían abierto los excelentísimos funcionarios de educación y nos habían apuntado en ella a aquellos que no nos habíamos presentado a ese examen pero estábamos apuntados y teníamos nota en otro. El caso es que llamaron a la quinta...o cuarta...da igual, por detrás, y a mí no. ¡Dios mío! Tenía que poner el grito en el cielo. Y lo puse. Y reclamé, y presenté instancias, y hablé con gente. Me reconocieron el error y me dijeron que próximamente iba a ser llamado a filas. Craso error. Lo siguiente que supe es que yo, y sólo yo, había sido borrado de esas listas en cuestión "por no haberme presentado al examen" y que la quinta persona -llamémosle quinto elemento- sigue trabajando a pesar de no presentarse al examen ( y sí, señores, tengo los documentos), y que el resto de personas de la lista que no se presentaron al examen, allí siguen.
¡Y ahora, señores y señoras, no será que suena a que yo fui borrado porque puse mi grito en el cielo!
sábado, 17 de noviembre de 2007
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